
Aunque tu hogar puede ser un ejemplo de la hospitalidad, hay un tipo de inquilino cuya presencia no alegra a ningún anfitrión: ¡los insectos! A pesar de que los pececillos de plata son completamente inofensivos, verlos en el baño no es ni agradable ni deseable.
El pececillo de plata (lepisma) en el baño: ¡es hora de conocer al enemigo!
¿Qué hacer si has visto uno de estos insectos en tu baño? Lo primero es no entrar en pánico. Te diremos cómo recuperar el control total de tu baño. Pero primero, veamos con qué tipo de oponente te enfrentas.
Lepisma: pequeños insectos plateados
El pececillo de plata (también llamado lepisma) es un insecto alargado, muy ágil, cubierto de escamas plateadas. Sus movimientos rápidos y en zigzag, junto con su cuerpo puntiagudo en la parte posterior, recuerdan la forma en que nadan los peces, de ahí su nombre (en inglés se le conoce como silverfish).
Sin embargo, seguramente lo reconocerás más fácilmente por sus largas antenas, visibles desde lejos. Son casi del mismo tamaño que su abdomen, el cual puede alcanzar los 10 mm de longitud!


¿Dónde y cómo vive el pececillo de plata?
Calor, humedad y oscuridad. Donde se cumplan estas tres condiciones, seguramente podrás encontrar un pececillo de plata.
Además del baño (donde prefiere las bañeras y las cabinas de ducha), también aparece en sótanos, panaderías, armarios de cocina, despensas o áticos.
Dado que prefiere la oscuridad, no te toparás con un pececillo de plata en una habitación con ventana durante el día.
¿De dónde vienen los pececillos de plata de tu baño?
Estos insectos están presentes en todos los continentes (excepto en la Antártida). Sin embargo, los científicos creen que su hogar original eran los trópicos y que, con el tiempo, los pececillos de plata se han adaptado a nuevas condiciones ambientales.
Y la verdad sea dicha: pocos lugares les ofrecen un ambiente tan favorable como tu cálido y húmedo cuarto de baño.
¿Qué come el pececillo de plata?
Este indeseable gusanillo es un gran amante del almidón y otros azúcares complejos.
En la práctica, esto significa que el pececillo de plata come casi de todo: verduras, carne seca y piel muerta, pero también pegamento, papel (libros, documentos, fotos), telas de lino, algodón o seda. ¿De qué están hechas tus toallas y alfombrillas de baño? Incluso se deleitará con las reservas de harina, azúcar y grano que suele haber en las panaderías.
Lo más importante es que el pececillo de plata puede sobrevivir sin comida hasta un año. Por lo tanto, intentar deshacerse de él simplemente privándolo de alimento no es una opción viable.
¿Puede picarme un pececillo de plata?
Aunque la presencia de este insecto no es precisamente agradable y puede comerse tus alimentos o dañar libros y documentos antiguos, el pececillo de plata no representa ningún peligro para ti ni para tus seres queridos.
No transmite enfermedades, no pica ni muerde y, al verte, huirá rápidamente. No te atacará, simplemente porque no tiene ni con qué ni cómo hacerlo.
Entonces, aparte de su efecto destructivo en el papel y los materiales textiles, se puede decir que los pececillos de plata son unos compañeros de cuarto bastante inofensivosi!
Cómo deshacerse de los pececillos de plata? Compartimos contigo nuestros métodos ecológicos!
Aquí te dejamos algunas cosas que puedes hacer para librarte de los pececillos de plata. Échales un ojo, incluso si crees que tu baño ha sobrevivido a la invasión de estos insectos. Siempre es mejor (y más fácil) prevenir que curar. Además, todas las soluciones que proponemos son seguras, ecológicas y económicas.
- Ventila bien el baño
Los pececillos de plata se sienten, valga la redundancia, como pez en el agua en un ambiente húmedo, por lo que el secado completo del baño y otras habitaciones es tanto el primer paso como el más importante. Ventilar regularmente el baño ayuda a eliminar el exceso de humedad del ambiente. Es especialmente recomendable hacerlo después de bañarte o ducharte, cuando la humedad es más alta. Si tu baño no tiene ventana, intenta ventilarlo al menos dos veces al día. - Limpia con regularidad
Retira los envases de cosméticos innecesarios, limpia a fondo los estantes y armarios húmedos y mira en todos los rincones y grietas. La limpieza regular privará a los pececillos de plata de fuentes de alimento y lugares para esconderse. - Instala un ventilador
Este práctico dispositivo te ayudará a controlar la humedad en el baño. No solo será útil en la lucha contra los pececillos de plata, sino que también protegerá el baño del moho y los hongos. - Usa absorbentes de humedad para reducir el hábitat natural de los pececillos de plata
Puedes comprar un dispositivo especializado o recurrir a métodos caseros, económicos y eficaces, como las bolsitas de gel de sílice que vienen en cajas de zapatos nuevos, bolsos y otros artículos.
Coloca los absorbentes de humedad en armarios y rincones de difícil acceso, donde el control de la humedad sea más complicado. - Eliminar grietas y aberturas
Los pececillos de plata anidan en lugares oscuros, inaccesibles y húmedos, como pequeños huecos en la pared o el suelo. Usa silicona para sellar todos los lugares potenciales donde estos insectos puedan vivir y almacenar sus huevos.
Una vez que hayas eliminado el exceso de humedad y los escondites de estos insectos, es hora de lidiar con los pececillos de plata de una vez por todas. ¿Cómo ahuyentarlos y deshacerte de ellos. - Lava con frecuencia
El agua y los productos de lavado acabarán con los pececillos de plata que se ocultan en la ropa sucia, toallas o sábanas. Recuerda no meter nada húmedo en el cesto de la ropa sucia. Los pececillos de plata tratarán las telas húmedas como una invitación para instalarse. - Usa lavanda o zumo de limón
A los pececillos de plata, al igual que a otros insectos, no les gusta el olor del limón o la lavanda. Aquí tienes una sugerencia: limpia los azulejos y la cerámica del baño con agua y zumo de limón, o coloca bolitas de lavanda en los rincones de tu baño para mantener a los pececillos de plata alejados. - Aprovecha el poder de las hierbas y las especias fuertes
A los pececillos de plata no les gustan el romero, la hierba de Santa María o el pepino. Del mismo modo, detestan las especias fuertes, como la canela o el clavo. Estos repelentes naturales son perfectos para proteger tus alimentos en los armarios de la cocina y en las despensas. Si su aroma no te molesta a ti ni a los demás miembros de la familia, también puedes colocarlos en el ático, cerca de libros, fotos y otros recuerdos importantes hechos de papel. - Aplica ácido bórico
El ácido bórico se puede comprar en cualquier farmacia. Puedes frotarlo en los azulejos o preparar una trampa mezclándolo con azúcar en polvo. Incluso en pequeñas cantidades, puede dañar el cuerpo de los pececillos de plata y, en caso de ingestión, envenenarlos.
¡Atención! El ácido bórico también es tóxico para los humanos y los animales domésticos. No uses este método si tienes un perro o un gato.


10. Hazlo tú mismo: prepara una trampa para pececillos de plata
Hazlo tú mismo: prepara una trampa para pececillos de plata.
Para hacer la trampa necesitas:
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- un frasco u otro recipiente de vidrio,
- cinta adhesiva rugosa,
- cebo (azúcar, un trozo de cartón o pan).
Paso 1:
Pega la cinta en las paredes externas del frasco. Trata de cubrir todo el frasco.
El propósito de esto es permitir que los pececillos de plata accedan al frasco subiendo por la superficie rugosa del material de la cinta.
Paso 2:
Coloca el cebo en el interior del frasco.
Paso 3:
Coloca la trampa terminada en el suelo del baño (o en la cocina, el ático, el sótano, etc.).
¿Cómo funciona?
El pececillo de plata, atraído por el cebo, trepará por la superficie rugosa externa del tarro, pero no podrá salir, resbalando por las paredes internas de vidrio. Los pececillos de plata atrapados deben ser quemados o rociados con agua hirviendo. Para los más pacifistas, también es posible liberar a los insectos lejos del hogar. No te preocupes, se las arreglarán en la naturaleza ;)